Ilusiones


"No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don.
Busca los problemas porque necesitas sus dones."

"Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendras"

Richard Bach - Ilusiones

martes, 26 de enero de 2016

GIOCONDA BELLI - POEMAS

9 de diciembre de 1948
Managua, Nicaragua
SENCILLOS DESEOS

Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo 
y quisiera besos en la espalda, acurrucos, 
que me dijeras las mas grandes verdades 
o las mas grandes mentiras 
que me dijeras por ejemplo 
que soy la mujer mas linda del mundo 
que me querés mucho,
cosas así 
tan sencillas 
tan repetidas, 
que me delinearas el rostro 
y me quedaras viendo a los ojos 
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran 
alborotando todas las gaviotas en la espuma.

Cosas quiero como que andes mi cuerpo 
camino arbolado y oloroso, 
que seas la primera lluvia del invierno 
dejándote caer despacio 
y luego en aguacero.

Cosas quiero como una gran ola de ternura 
deshaciéndome 
un ruido de caracol 
un cardumen de peces en la boca 
algo de eso,
frágil y desnudo 
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la mañana 
o simplemente una semilla, un árbol 
un poco de hierba 
una caricia que me haga olvidar 
el paso del tiempo, 
la guerra,
los peligros de la muerte.



INVOCACIÓN A LA SONRISA

Dame la ternura desde el sueño,
dame ese cucurucho de sorbete que tenés en la sonrisa,
dame esa lenta caricia de tu mano.

Yo te daré pájaros
que cantarán tu nombre
desde lo más alto de los árboles.

Te daré piñas, zapotes, nísperos,
enredaré maizales en tu pelo.

Yo invocaré los dioses de nuestros antepasados
para que caigan tormentas,
para que miedosos y cogidos de la mano,
miremos la furia del rayo y del relámpago.

Yo tejeré ilusiones con ramitas y hierbas,
tocaré las rocas para que brote agua y nos bañemos,
yo haré poemas, cantos,
mi amor, cuando me hayas mirado,
cuando corra las cortinas del sueño,
cuando me coma el sorbete de tu sonrisa.



YO, LA QUE TE QUIERE


Yo soy tu indómita gacela, 
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho.

Yo soy el viento desatado en la montaña 
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.

Yo caliento tus noches, 
encendiendo volcanes en mis manos, 
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.

Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo, 
riendo la risa inmutable de los años.

Yo soy el inexplorado camino, 
la claridad que rompe la tiniebla. 

Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía 
y te recorro entero, 
sendero tras sendero, 
descalzando mi amor, 
desnudando mi miedo.

Yo soy un nombre que canta y te enamora 
desde el otro lado de la luna, 
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.

Yo soy algo que crece, 
algo que ríe y llora. 
Yo, la que te quiere.



TU RECUERDO SE ENREDA A MI ALREDEDOR

Tu recuerdo se enreda a mi alrededor como una manta 
cobijándome del frío, brilla con mi cuerpo en el silencio mojado 
de esta tarde en la que te escribo, 
en la que puedo hacer nada más que pensarte 
y decir tu nombre en secreto, para dentro de mi boca 
envolviéndolo en el recinto de mis dientes, 
mordiéndolo hasta gastarle las letras, hasta gastar tanto 
nombre tuyo que me ha ido acompañando, para volver a revivirlo 
arrullándome yo misma con tu voz y tus ojos, 
meciéndome en este tiempo sin horas en que te quiero,
en que amo cada minuto que ha quedado impreso 
en mi memoria para siempre. 





Insomnio con palabras

De noche las palabras transcurren de puntillas
discretas andan entre los objetos
temerosas del ruido se descalzan

Sobre mis hombros insomnes aletean 
el poema me saca de la cama

Tanto silencio rodea mis dos manos
estas que forman signos señales de humo lazos
para llegar a otros y atravesar misteriosas distancias

Quiero decir que vivo quiero decir que quiero
que sufro que me río
que soy un amasijo de mujer al filo de la noche y el desvelo

Mujer de pájaros de estaciones de blanco y negro
Poeta mujer ávida de palabras
en un país con un idioma extraño.





martes, 12 de enero de 2016

LA CALZADA DEL GIGANTE




La Calzada del Gigante o de los Gigantes (The Giant's Causeway) fue descubierta en 1963. Es una zona cubierta por unas 40.000 columnas de basalto en formas hexagonales y pentagonales, creadas por el enfriamiento relativamente rápido de lava en un cráter o caldera volcánica, que tuvo lugar hace unos 60 millones de años. Está situada en la costa nororiental de la isla de Irlanda, a unos 3 km al norte de Bushmills en el Condado de Antrim, Irlanda del Norte. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 y Reserva Natural Nacional en 1987. 




La formación de columnas basálticas esta originada por el  enfriamiento de lava incandescente cuando el volcán o caldera  cesan en su actividad eruptiva. Este enfriamiento da origen a la formación de basalto, con números cristales bastante pequeños debido a que su enfriamiento fue muy rápido y con una presión mucho más débil que la que soportan las rocas ígneas que dan lugar a la formación de granito a mayores profundidades: de hecho, el basalto se va formando en la superficie de la lava en el cráter o caldera y va progresando en profundidad. A medida que el basalto va formándose disminuye su volumen y se forman prismas generalmente hexagonales cuya separación compensa la disminución de su volumen. Más tarde, la erosión va actuando primero sobre las rocas de los alrededores debido a que el basalto es mucho más resistente, quedando al descubierto dichas columnas.




Existe una leyenda irlandesa sobre la formación de esta calzada. Según cuenta la historia había dos gigantes, uno de Irlanda llamado Finn MacCool y otro en la isla escocesa de Staffa conocido como Bennandoner, que se llevaban muy mal y no se tenían ninguna simpatía, continuamente se tiraban rocas el uno al otro. Con el tiempo estas rocas fueron formando un camino de piedras sobre el mar.





El gigante escocés Bennandoner decidió cruzar por el camino de rocas para derrotar a su adversario, pues se consideraba mucho más fuerte que Finn. La mujer de este, Oonagh vio cómo el gigante escocés se iba acercando y tuvo miedo, así que decidió vestir a su marido con ropa de bebé. Al llegar el escocés y ver que el bebé era tan grande, pensó que su padre sería el triple de grande, así que huyó pisando muy fuerte para que las rocas se hundieran en el mar y el otro gigante no pudiera conseguir llegar a Staffa.




































lunes, 11 de enero de 2016

JULIO CORTÁZAR - POEMAS


Escritor, traductor e intelectual, nació en Bruselas (Bélgica) el 26 de agosto de 1914. A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, donde vivió su infancia, adolescencia y parte de su juventud. En 1951 se marcha a París y empieza a trabajar como traductor para la Unesco y realiza sus primeras publicaciones. 

Una de sus trabajos más alabados es la traducción de la obra completa, en prosa, de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico y que es considerada por numerosos críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense.

Su obra está llena de una mezcla de fantasía y realidad. Principalmente escribió relatos, cuentos, novelas y también excelentes poemas. Algunas de sus obras más conocidas son "Bestiario", "Final del juego", "Historias de Cronopios y de Famas" “Rayuela” "62, modelo para armar", "La vuelta al día en ochenta mundos" y "Salvo el crepúsculo", entre otras, todas ellas le han convertido en uno de los escritores más leídos de nuestro tiempo. Muere en París el 12 de febrero de 1984.


UNA IDEA

Una idea incandescente se me vino esta mañana
una antorcha que flameaba en lo alto de mi mente
pero sola y sin refuerzos tal vez pierda la batalla
ya librada de hace tiempo por tu brillo y un cobarde

un cobarde que vacila entre el olvido y tras la nada
que vacila tras tus pasos y tu melódica mirada
que se pierde encandilado tras el grito de tus ojos
que se aturde enceguecido tras el brillo de tu nombre

que se esconde tras las letras de algún otro nombre
y aún así no se atreve a gritar de quien se esconde
que hace frente tan valiente a enredadas tempestades
y se escapa como un niño al descubrirse a tu lado

que amanece al medio día y se duerme al despedirte
que susurra tan potente y que grita tan despacio
que camina tan de prisa y con los ojos bien cerrados
sin valor por la cornisa que conduce a tu palacio

Una idea de coraje se me vino esta mañana
de sentarnos frente a frente y quitarme el camuflaje
de soplar mis emociones y transformarlas en palabras
en palabras que te expliquen como cae el agua helada

Una idea tan sublime como tantas que me diste
tan tardía y predecible como tantas he tenido
pero sola y sin refuerzos de valor y otros aliados
ha perdido la batalla
ya es de noche
ya te fuiste.




Atahualpa Yupanqui
El árbol, el río, el hombre de Julio Cortázar


HAPPY NEW YEAR

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.

¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas. Entonces
la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.

Así la tomo y la sostengo, como
si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.


EL FUTURO

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.

Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.

No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.


CEREMONIA RECURRENTE

El animal totémico con sus uñas de luz,
los ojos que junta la oscuridd debajo de la cama,
el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra
que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminente.

Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas del sueño,
vuelvo de un continente a medias ciego
donde también estabas tú pero eras otra,
y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro el
    horizonte de tus flancos,
(dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices bruto y tonto,
     te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde, un fuego
        de piel y de azabache, las figuras del sueño)
el animal totémico a los pies de la hoguera
con sus uñas de luz y sus alas de almizcle.

Y después despertamos y es domingo y febrero.







sábado, 9 de enero de 2016

ODAS ELEMENTALES 1 - PABLO NERUDA



ODA A LA PRIMAVERA

Primavera
temible,
rosa
loca,
llegarás,
llegas
imperceptible,
apenas
un temblor de ala, un beso
de niebla con jazmines,
el sombrero
lo sabe,
los caballos,
el viento
trae una carra verde
que los árboles leen
y comienzan
las hojas
a mirar con un ojo,
a ver de nuevo el mundo,
se convencen.
Todo está preparado,
el viejo sol supremo,
el agua que habla,
todo,
y entonces
salen todas las faldas
del follaje,
la esmeraldina,
loca
primavera,
luz desencadenada,
yegua verde,
todo
se multiplica,
todo
busca
palpando
una materia
que repita su forma,
el germen mueve
pequeños pies sagrados,
el hombre
ciñe
el amor de su amada,
y la tierra se llena
de frescura,
de pétalos que caen
como harina,
la tierra
brilla recién pintada 
mostrando 
su fragancia 
en sus heridas,
los besos de los labios de claveles,
la marea escarlata de la rosa.
Ya está bueno! 
Ahora, 
primavera,
dime para qué sirves
y a quién sirves.
Dime si el olvidado
en su caverna
recibiò tu vista,
si el abogado pobre
en su oficina
vio florecer tus pétalos
sobre la sucia alfombra,
si el minero
de las minas de mi patria
no conociò
más que la primavera negra
del carbòn
o el viento envenenado
del azufre!.

Primavera, 
muchacha,
te esperaba!
Toma esta escoba y barre 
el mundo.
Limpia
con este trapo
las fronteras,
sopla
los techos de los hombres,
escarba
el oro
acumulado 
y reparte
los bienes
escondidos,
ayúdame 
cuando 
ya
el 
hombre
esté libre
de miseria,
polvo,
harapos,
deudas,
llagas,
dolores,
cuando
con tus transformadoras manos de hada
y las manos del pueblo,
cuando sobre la tierra
el fuego y el amor
toquen tus bailarines
pies de nácar,
cuando
tú, primavera,
entres
a todas
las casas de los hombres,
te amaré sin pecado,
desordenada dalia,
acacia loca,
amada,
contigo, con tu aroma,
con tu abundancia, sin remordimiento
con tu desnuda nieve
abrasadora,
con tus más desbocados manantiales
sin descartar la dicha
de otros hombres,
con la miel misteriosa
de las abejas diurnas,
sin que los negros tengan
que vivir apartados
de los blancos,
oh primavera
de la noche sin pobres,
sin pobreza,
fragante,
llegas,
te veo
venir por el camino:
ésta es mi casa,
entra,
tardabas,
era hora,
qué bueno es florecer,
qué trabajo
tan bello:
qué activa 
obrera eres, 
primavera, 
tejedora, 
labriega, 
ordeñadora, 
múltiple abeja,
 máquina
transparente, 
molino de cigarras, 
entra
en todas las casas, 
adelante,
trabajaremos juntos 
en la futura y pura 
fecundida florida.



ODA AL OTOÑO

Ay cuánto tiempo
tierra
sin otoño,
cómo
pudo vivirse!
Ah qué opresiva
náyade
la primavera
con sus escandalosos
pezones
mostrándolos en todos
los árboles del mundo,
y luego
el verano,
trigo,
trigo,
intermitentes
grillos,
cigarras,
sudor desenfrenado.
Entonces
el aire
trae por la mañana
un vapor de planeta.
Desde otra estrella
caen gotas de plata.
Se respira
el cambio
de fronteras,
de la humedad al viento,
del viento a las raíces.
Algo sordo, profundo,
trabaja bajo la tierra
almacenando sueños.
La energía se ovilla,
la cinta
de las fecundaciones
enrolla
sus anillos.

Modesto es el otoño
como los leñadores.
Cuesta mucho
sacar todas las hojas
de todos los árboles
de todos los países.
La primavera
las cosió volando
y ahora
hay que dejarlas
caer como si fueran
pájaros amarillos.
No es fácil.
Hace falta tiempo.
Hay que correr por todos
los caminos,
hablar idiomas,
sueco,
portugués,
hablar en lengua roja,
en lengua verde.
Hay que saber
callar en todos
los idiomas
y en todas partes,
siempre
dejar caer,
caer,
dejar caer,
caer,
las hojas.

Difícil
es
ser otoño,
fácil ser primavera.
Encender todo
lo que nació
para ser encendido.
Pero apagar el mundo
deslizándolo
como si fuera un aro
de cosas amarillas,
hasta fundir olores,
luz, raíces,
subir vino a las uvas,
acunar con paciencia
la irregular moneda
del árbol en la altura
derramándola luego
en desinteresadas
calles desiertas,
es profesión de manos
varoniles.
Por eso,
otoño,
camarada alfarero,
constructor de planetas,
electricista,
preservador de trigo,
te doy mi mano de hombre
a hombre
y te pido me invites
a salir a caballo,
a trabajar contigo.
Siempre quise
ser aprendiz de otoño,
ser pariente pequeño
del laborioso
mecánico de altura,
galopar por la tierra
repartiendo
oro,
inútil oro.

Pero, mañana,
otoño,
te ayudaré a que cobren
hojas de oro
los pobres del camino.
Otoño, buen jinete,
galopemos,
antes que nos ataje
el negro invierno.
Es duro
nuestro largo trabajo.
Vamos
a preparar la tierra
y a enseñarla
a ser madre,
a guardar las semillas
que en su vientre
van a dormir cuidadas
por dos jinetes rojos
que corren por el mundo:
el aprendiz de otoño
y el otoño.
Así de las raíces
oscuras y escondidas
podrán salir bailando
la fragancia
y el velo verde de la primavera.





jueves, 7 de enero de 2016

EL OJO DE AFRICA


La Estructura de Richat


La Estructura de Richat, también conocido como “El Ojo de África”, es un accidente geográfico situado en el borde occidental del desierto del Sahara, en la región de Adrar a unos 30 km. de la ciudad de Ouadane; fundada en el siglo XII por tribus beréberes y que tuvo gran importancia durante la Edad Media como punto de encuentro de caravanas que cruzaban el desierto desde los valles del río Senegal; que se encuentra en Mauritania. 



Ciudad de Ouadane, actualmente tiene alrededor de 3.700 habitantes

Tiene un diámetro aproximado de 50 km., tiene forma de un ojo de buey y es muy conocido sobre todo gracias a las fotografías que se han tomado de él desde el espacio y se ha convertido en un punto de referencia en las misiones espaciales, fue oficialmente descubierta en 1965 por los tripulantes de la misión Gemini 4 de la NASA y es desde el espacio desde donde se puede apreciar su belleza y grandiosidad.





Su aspecto es el de una gran espiral, parecido a un ammonites gigante. Hace algunas décadas se consideró que su formación podía ser debida al impacto de un meteorito por su forma circular, pero después de numerosos estudios se ha podido demostrar que se trata de una estructura simétrica de un domo anticlinal que ha sido erosionado a lo largo de millones de años, y que nos muestra su núcleo.




El centro de la estructura está constituido por rocas en los periodos Proterozoico a Ordovícico, con carbonatos (calizas y dolomías) que contienen brechas silíceas originadas por disolución y colapso kárstico, formando diques anulares de basalto, kimberlita y rocas volcánicas alcalinas en el Cretácico. Según estudios geológicos el gigantesco círculo es el resultado de un volcán completamente erosionado que, además, nunca llegó a eclosionar.


Adrar - Mauritania

Oasis de  Varesse, Adrar - Mauritania


Ammonites : Fósil de una subclase de moluscos cefalópodos extintos que existieron en los mares desde el Ordovícico hasta finales del Cretácico.

Domo anticlinal : Es una especie de cúpula, un relieve suavemente ondulado y redondeado. En la estructura de Richat  es un domo anticlinal (sedimentario) casi completamente erosionado.


Colapso kárstico : Es una forma de relieve originada por meteorización química de determinadas rocas, como la caliza, dolomía, yeso, etc., compuestas por minerales solubles en agua.






viernes, 1 de enero de 2016

PABLO NERUDA - POEMAS


DÉJAME SUELTAS LAS MANOS...  

Déjame sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión - sangre, fuego, besos -
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tú no sabes lo que es esto!

Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!
Y estás aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!

Déjame libre las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,
es precipitación de furias,
acercamiento de lo imposible,
pero estás tú,
estás para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste -
como yo para contenerte,
y desearte,
y recibirte!



JUEGAS TODOS LOS DIAS ...

Juegas todos los días con la luz del universo. 
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. 
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto 
como un racimo entre mis manos cada día. 

A nadie te pareces desde que yo te amo. 
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. 
Quién escribe tu nombre con letras de humo
                        entre las estrellas del sur? 
¡Ah! déjame recordarte cómo eras entonces,
                        cuando aún no existías. 

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada. 
El cielo es una red cuajada de peces sombríos. 
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos. 
Se desviste la lluvia. 

Pasan huyendo los pájaros. 
El viento. El viento. 
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres. 
El temporal arremolina hojas oscuras 
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo. 

Tú estás aquí. ¡Ah! tú no huyes. 
Tú me responderás hasta el último grito. 
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo. 
Sin embargo alguna vez corrió una sombra
                        extraña por tus ojos. 

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas, 
y tienes hasta los senos perfumados. 
Mientras el viento triste galopa matando mariposas 
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela. 

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí, 
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos                                                                      ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero
                         besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse
                       los crepúsculos en abanicos girantes. 

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote. 
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado. 
Hasta te creo dueña del universo. 
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues, 
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos. 

Quiero hacer contigo 
lo que la primavera hace con los cerezos.



Poema 20 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 
Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo. 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.





Victor Jara canta a Pablo Neruda. Poema 15 - Me gusta cuando callas....



BARCAROLA
                                   
SI solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con
            sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste,
si tú soplaras en mi corazón cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.

Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola:
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.

Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.

Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto,
o una botella echando espanto a borbotones.

Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.

Quieres ser el fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado son, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.

Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.

En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,

sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.




Placido Domingo - Barcarolle