Ilusiones


"No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don.
Busca los problemas porque necesitas sus dones."

"Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendras"

Richard Bach - Ilusiones

domingo, 20 de marzo de 2016

SEMANA SANTA EN MADRID: DOMINGO DE RAMOS



El Domingo de Ramos es el día en que los cristianos celebramos la apoteósica entrada de Jesús de Nazaret en Jerusalén, aclamado por una multitud exultante, días antes de su pasión, muerte y resurrección, según los testimonios de los cuatro evangelios canónicos que nos fueron legados.


Antes de entrar a Jerusalén, Jesús se detuvo en Betania y cenó con Lázaro y sus hermanas Marta y María. Jesús envió a dos discípulos a la aldea cercana a conseguir un borrico que nunca había sido montado y dijo Si os preguntan, decid que el Señor necesita el borrico, y que les será devuelto luego. Jesús entró a Jerusalén y la gente iba alfombrando su camino y dejaba a un lado pequeñas ramas de árbol. La gente también cantaba "Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Bendito es el enviado del Reino de Nuestro Padre David...". El lugar de esta entrada no está especificado, pero se supone que tuvo lugar en la Puerta Dorada, desde donde se creía que el Mesías entraría a Jerusalén.


Dicho domingo es el comienzo de la Semana Santa y la fecha de esta celebración puede ocurrir entre los meses de marzo o abril.


"Domingo de ramos en Madrid"

Una de las celebraciones tiene lugar en la catedral de Santa María la Real de la Almudena donde se celebra la Eucaristía de este día y más tarde el arzobispo de Madrid bendice las palmas de los fieles reunidos en la entrada de la calle Bailén antes de iniciar la procesión.


Frente a Palacio


Por la calle Bailén


De regreso a la catedral


A primera hora de la tarde comienza la procesión de "Nuestro Padre Jesús del Amor (La Borriquita)", tiene su salida tambien en la Catedral de La Almudena para luego discurrir por diferentes calles de la ciudad como calle Mayor, Calderón de la Barca, plazuela de Santiago, calle Santiago, plaza de San Miguel, Cuchilleros, Cava Baja, calle Toledo, calle Marqués Viudo de Pontejos, Puerta del Sol, Hortaleza, Libertad, calle Gravina, Augusto Figueroa, calle Fuencarral, plaza San Ildefonso (En la iglesia de San Ildefonso tiene su sede la Hermandad de "La Borriquita"), Corredera Baja de San Pablo, entre otras y termina en la calle Desengaño en la Iglesia de San Martín. El paso es llevado por "anderos"

En la Semana Santa del año 2014 La Hermandad de La Borriquita realizó su primera Estación de Penitencia y también es la  primera en realizar dicha estación en la Semana Santa de Madrid.

Va acompañada de la "Banda de cornetas y tambores Jesús Rescatado, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real)."


Procesión de Nuestro Padre Jesús del Amor (La Borriquita)


Otro momento de "La Borriquita"

Nuestro Padre Jesús del Amor actualmente en la Iglesia de San Ildefonso
Talla realizada por Ramón Martín, escultor sevillano del Viso del Alcor.

Iglesia de San Martin en la calle Desengaño
con la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta,
más conocida como plaza Luna (Por la calle y cines Luna)

Como a las 7 de la tarde comienza la Procesión del Cristo de la Fe y el Perdón (Los Estudiantes). Tiene su salida de Basílica Pontificia de San Miguel, en la calle San Justo. Lleva dos imágenes la del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón (talla de Luis Salvador Carmona, s. XVIII) y la de María Santísima Inmaculada, Madre de la Iglesia (talla de Juan Manuel Miñarro López, 1996). Los pasos son llevados por "costaleros"


Transcurre por el Madrid de los Austrias: plaza del Cordón, calle Cordón, plaza de la Villa, calle Señores de Luzón, plaza de Santiago, plaza de Ramales, calle Lepanto, plaza de Oriente, plaza de Isabel II, calle Independencia, calle Espejo, calle Santiago, plaza del Conde de Miranda, plaza del Conde de Barajas, plaza de Puerta Cerrada, entre otras y regresa a la Basílica de San Miguel.


La Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón, María Santísima Inmaculada, Madre de la Iglesia y Arcángel San Miguel, también conocida como Hermandad de los Estudiantes porque en sus orígenes estaba constituida por estudiantes, tiene su sede en la Basílica Pontificia de San Miguel y data de 1983.


El acompañamiento musical está a cargo de "Música de capilla en el Cristo y la Banda de Música del Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey Nº 1 del C.G.E., en la Virgen."


Salida del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón
Iglesia de San Miguel


La imagen corresponde a uno de los años en que el Cristo no pudo
salir en procesión a causa de la lluvía, pero fue llevado a la entrada
de la iglesia para que todos los reunidos pudieran al menos verle.



Otro de los momentos de la procesión


Otra imagen de la procesión


María Santísima Inmaculada, según suele estar
en la Iglesia durante el año


La Virgen durante la procesión


La próxima procesión es el "Miércoles Santo" - Nuestro Padre Jesús de la Salud “Los Gitanos” a la que suelo ir desde hace bastantes años.



domingo, 13 de marzo de 2016

PIERRE Y MARIE CURIE


En 1903, Pierre y Marie Curie reciben (Junto con Henri Becquerel) el premio Nobel de fisica por sus trabajos sobre la radioactividad. Conocidos ya como científicos, los Curie se hacen célebres entre el gran público. Para ellos, esta gloria es un "desastre"; muy reservados los dos, devorados por la misma pasión por la investigación, sufren al verse aparatados de ella y al ver su laboratorio asaltado por gente inoportuna, su modesto pabellón parisino invadido por los periodistas y los fotógrafos. A las frivolidades, que les pesan, se añade un correo cada vez más voluminoso, del que se ocupan los domingos.


Cuando se conocen en 1894, los dos trabajan en el campo del magnetismo. Con treinta y cinco años, Pierre Curie es una brillante esperanza de la física francesa. Corpulento y moreno, con una naturalidad distinguida, posee un rostro fino y anguloso, iluminado por unos ojos castaños, dulces y soñadores. Su educación, dispensada en su casa por unos padres asombrosamente modernos para la época, reafirmó su carácter ferozmente independiente, desarrollando al mismo tiempo su gusto por la naturaleza. Se enamoró enseguida de aquella fina y casi austera polaca de veintisiete años que compartía su fe altruista en la ciencia.


Marie Sklodwska tiene unos penetrantes ojos grises y sus cabellos rubios enmarcan una frente amplia. Un amor frustrado, cuando se ganaba la vida como ama de llaves en Polonia, reforzó su determinación de ir a estudiar a Francia. Animada por su padre, llegó a París en 1891 y allí llevó una vida espartana, entregada exclusivamente al trabajo y al estudio. Es la primera mujer en Francia que obtiene una licenciatura de física y también se licencia en matemáticas.


Por única vez en su vida, dirá más adelante, Pierre Curie actúa sin sombra de duda cuando le pide que se case con él. Pero ella vacila, ya que pese a su fecundo diálogo científico y a sus valores humanísticos comunes, le cuesta abandonar definitivamente a su familia y a su patria. A fuerza de argumentos, él le propone ir a Polonia vivir con ella. Pero es entonces cuando Marie acepta permanecer en Francia. "Nuestras relaciones amistosas -escribe ella- eran cada vez más apreciadas por los dos, pues cada uno comprendía que no podía encontrar un mejor compañero".




La boda, celebrada en París el 26 de julio de 1895, es de una sencillez extrema: ni fiesta ni alianzas ni vestido blanco, la novia se pone un traje azul que podría llevar para ir al laboratorio. Luego los recién casados montan en sus bicicletas y parten en viaje de novios por las carreteras de Francia. Todos los veranos recorren así la campiña francesa. Nacen dos hijas, Iréne en 1897 que seguirá los pasos de sus padres y Eva en 1904.


El laboratorio, núcleo de su vida en común:


Su gran viaje compartido es el de la radioactividad, cuyo nombre fue acuñado por Marie Curie, así como el de dos elementos que descubren en 1898, "el polonio" y "el radio". Para su doctorado (que la convierte en la primera mujer doctora en ciencias de la Sorbona), decide estudiar la naturaleza de los rayos descubiertos por Becquerel. Su marido la acompaña en sus investigaciones: él es más bien el físico, el inventor genial de los aparatos necesarios para los experimentos y ella la química, que manipula toneladas de mineral. Sin embargo, realizan su trabajo juntos, como atestiguan sus notas, donde se mezclan sus dos escrituras, y en sus numerosas publicaciones firmadas frecuentemente con los dos nombres.


El laboratorio es el núcleo de su vida, un hangar pobre y polvoriento, tórrido en verano y glacial en invierno, situado en la Escuela de Física y Química Industrial de París. Llegan incluso a ir por la noche, para admirar en la oscuridad el extraño brillo azul del radio. Careen de medios y también de tiempo, ya que deben dar clases para financiar sus investigaciones. Pierre Curie es demasiado independiente y nada normalista, solicita durante mucho tiempo su cátedra de física y química en la Sorbona, pero no la obtiene hasta 1904.


Solo tiene exigencias para el trabajo. en su casa, el mínimo de muebles posible(lo que resuelve en parte el problema del hogar), nada de vida social y veladas trabajando uno al lado del otro. No se separan nunca. El doctor Curie, padre de Pierre, vive con ellos y les ayuda a criar a sus hijas.



Una colaboración interrumpida en pleno impulso:

El dinero conseguido con el premio Nobel mejora su situación material, pero no su salud, alterada por los productos químicos y la radioactividad. En 1906, la desgracia se ceba en ellos: el 19 de abril, el sabio muere al cruzar la calle Dauphine, aplastado por un coche de caballos. Marie cree perder la razón para seguir viviendo y, como petrificada, prohíbe que se mencione el nombre de su marido delante de ella, aunque durante varios años ella le escribe cartas hablándole de su trabajo y de sus hijas. "Pobre huérfana -escribe refiriéndose a Iréne-, ¡pobre hija de nuestro gran amor!" Redacta una biografía de su marido y publica sus obras científicas completas.


Pionera una vez más, le conceden en la Sorbona la cátedra de su marido, y en 1906 reanuda el curso, en la misma frase donde él la había dejado. Los amigos fieles de la pareja, la rodean con afecto, sobre todo en 1911, cuando estalla el "asunto Lagevin": Marie Curie -¡oh, escándalo!- mantiene una relación con el sabio Paul Langevin, que está casado. Parte de la prensa se lanza contra "la ladrona de maridos", "la extranjera", el mismo año en que se le concede un segundo premio Nobel, esta vez en química, por su descubrimiento del radio. Consagra el resto de su vida al trabajo.






   
Durante la Gran Guerra Marie irá como voluntaria al frente al volante de los "Petite Curie", vehículos equipados con material con instalaciones de radiología móviles para ayudar a los soldados heridos y formará a su hija de 18 años, Iréne, para que pueda ir a los hospitales de campaña a hacer radiografías.



En 1918, su tesón es recompensado con la apertura del Instituto del Radio, institución con la que su marido siempre había soñado. Antes de morir en el año 1934 de leucemia, tiene la satisfacción de asistir al descubrimiento de la radioactividad artificial por otra pareja de científicos ejemplares: Iréne y Federico Joliot-Curie, su hija y yerno.




Sellos postales que muestran el impacto del radio 

en el tratamiento del cáncer.




Diversas fuentes entre ellas textos de Florence Montreyaud.





viernes, 11 de marzo de 2016

LA DANZA DE LA MUERTE


La Danza de la muerte es un género artístico cuyo tema es la universalidad de la muerte. Se trata de un diálogo en verso que se puede representar, es la personificación alegórica de la Muerte, como un esqueleto humano, que llama a los muertos de distinta posición social o en diferentes etapas en la vida para bailar alrededor de las tumbas. Generalmente estas figuras eran el Papa, el Obispo, el Emperador, el Sacristán, el Labrador, entre otros.


La muerte les recuerda que todos han de morir y que los placeres mundanos tienen su fin. Se cree que las danzas de la muerte eran representaciones bailadas en teatros en el siglo XIV.


Este macabro espectáculo tuvo su desarrollo en la literatura europea y principalmente de la que procedía de Francia. El tema de la muerte estuvo presente en toda la Baja Edad Media y frente a ella no había resignación sino terror ante la pérdida de los placeres terrenales. 




Por un lado tiene una intención religiosa: recordarnos que los goces del mundo no son eternos y que hay que estar preparado para morir cristianamente; pero por otro lado también tiene una intención satírica al mostrar que todos vamos a morir, con independencia de edad o posición social, ya que para la muerte todos somos iguales y no hace diferencias ni excepciones. También hay que tener en cuenta la influencia que tuvo artísticamente, como en los  los grabados que hicieron Hans Holbein el Viejo (publicados en 1538) y Heinrich Aldegrever (1541). Ya en el siglo XIX, el caricaturista Thomas Rowlandson lanzó otra versión grabada de tono más humorístico.



Existe una "Danza general de la Muerte" escrita en castellano de la que se conserva un manuscrito en la Biblioteca del monasterio de El Escorial y que fue compuesta a principios del siglo XV. Dicha obra se compone de más de seiscientos versos dodecasílabos en coplas de arte mayor en los que van desfilando y lamentándose todas las figuras representativas de los tres estamentos sociales medievales (nobleza, clero y plebe) sucesivamente invitados por la Muerte a unirse a su danza.


Las gentes medievales estaban familiarizadas con la idea de la muerte y la llevaron al arte. Estas danzas de la muerte se representaban mayormente en semana santa. Todas las clases sociales estaban representadas bailando con esqueletos.


También la literatura sufrió su influencia, en el capítulo XI de la segunda parte de El Quijote, Don Quijote y Sancho encuentran a una compañía de cómicos que representan Las Cortes de la Muerte, un auto sacramental de Lope de Vega y durante el Barroco nos encontramos las últimas referencias en los autos de Pedro Calderón de la Barca y en los Sueños (1627) de Francisco de Quevedo.


Algunas piezas musicales (sobre todo del siglo XIX) fueron influencias también por la temática de la Danza de la Muerte. 

Una de las más destacadas es "la Danse macabre de Camille Saint-Saëns". En ese poema sinfónico un violín solista tocado por la muerte que lleva la voz cantante se impone sobre el resto de instrumentos, representación de los mortales. 


"La Danse macabre de Camille Saint-Saëns".

La «Danza macabra» (Danse macabre) opus 40, es un poema sinfónico compuesto por Camille Saint-Saëns en 1874, esta inspirado  en un poema de Henri Cazalis recreando la antigua superstición de la Danza de la Muerte. Es una de las composiciones más populares de este autor.

Esta obra se estrenó en la ciudad de París el 24 de enero de 1875, y nos describe a la Muerte tocando el violín a medianoche. A su ritmo, los esqueletos bailan alrededor de las tumbas y al amanecer, con el canto del gallo, los muertos vuelven a sus tumbas.

La obra es interpretada principalmente por un concertino ejecutando un obbligato de violín, acompañado por una orquesta cuya sección de viento está compuesta por un flautín, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes soprano, dos Fagots, cuatro trompas, dos trompetas, tres trombones y una tuba. La sección de percusión incluye Timbal de concierto, xilófono, bombo, platillos y triángulo. La sección de cuerda debe contar con un concertino acompañado por violines, violas y un arpa.


Poema original de Henri Cazalis.

Tap, tap, tap, índice de mortalidad
Golpeando una tumba con sus talones ,
La muerte a medianoche toca una melodía de baile.
Toca, toca, toca su violín 

El viento de invierno sopla, y la noche es oscura, 
Gemidos salen de los tilos ;
Los esqueletos blancos pasan a través de las sombras
Correr y saltar sobre grandes cuerdas,

Tap, tap, zag, meneándose,
se oyen romperse los huesos de los bailarines,
Una pareja lasciva se sienta en el musgo
a saborear los viejos dulces.

Tap, tap, zag, la muerte continua
Raspando su instrumento agudo sin fin.
Un velo ha caído! El bailarín está desnudo!
Su pareja con amor la calienta.

La mujer se dice que es, marquesa o baronesa.
Y el galante verde un pobre carretero - horror!
Ahora ella se rinde
como si el fuera un barón!

Zig Zig Zig, la zarabanda!
¿Qué círculos de manos sostienen a los muertos!
Tap, tap, zag, la banda se ve
jugueteando con el rey feo!

Pero psit! De repente la ronda se va,
Rodamos, huimos, el gallo canta.
Oh ! Hermosa noche para los pobres del mundo!
Viva la muerte y la igualdad.





La danza de la muerte también ha influenciado en el cine:




una de las más famosas obras en la que podemos contemplarlo es la escena que aparece al final de la película El séptimo sello, de Ingmar Bergman, en la que el personaje José (Jof en la versión original) dice a su esposa:


"La Muerte, severa, los invita a danzar. Van cogidos de las manos haciendo una larga cadena y empieza la danza. Delante va la misma Muerte con su guadaña y su reloj de arena.(...) Ya marchan todos, hacia la oscuridad, en una extraña danza. Ya marchan huyendo del amanecer, mientras la lluvia lava sus rostros, surcados por la sal de las lágrimas."